Cuando un hijo está enfermo 

Hasta que no lo vives no te das cuenta de lo duro que es tener un hijo enfermo. El hijo mayor de mi hermana ha tenido bastantes problemas a lo largo de su vida, y aunque ahora esté mejor, fue un proceso bastante duro. Pero a pesar de ser su tío nunca he vivido la situación como lo hizo mi hermana o mi cuñado. Ahora que ya soy padre lo entiendo todo mucho mejor. 

Cuando mi mujer y yo decidimos tener un hijo el asunto se complicó desde el principio y resolvimos hacer diferentes consultas para buscar métodos alternativos. Empezamos a mirar la fecundación in vitro, tanto su coste como sus ventajas y sus posibilidades de éxito. Asociado a esta técnica también quisimos saber cuanto cuesta un diagnostico genetico preimplantacional

Somos dos personas bastantes aprehensivas y hemos tenido bastantes enfermedades en la familia. El diagnóstico genético preimplantacional es una técnica que permite detectar embriones enfermos antes de ser enviados al útero. Lógicamente es algo que solo puede aplicarse asociado a otras técnicas como la fecundación in vitro. 

Desde el momento en el que oímos hablar de ello y nos presentaron su funcionamiento, la idea nos gustó. Lo que no nos gustó tanto fue el coste. Es cierto que nos lo podíamos permitir pero era un gasto a tener muy en cuenta. Pero, poco a poco, empezamos a convencernos de que era lo que realmente queríamos. 

Una vez que tomamos la decisión de apostar por la fecundación in vitro contratamos también la otra técnica. Ahora que hemos pasado por ello, podemos decir que es normal preguntar cuanto cuesta un diagnostico genético preimplantacional. Aunque mezclar dinero con algo tan delicado con la maternidad y la paternidad es un tanto incómodo, la vida es así y hay que estar preparado para hablar de dinero casi hasta en el paritorio. 

Pero nosotros quedamos muy satisfechos. Nuestro hijo se pone malo de vez en cuando, pero no ha tenido ninguna enfermedad de relevancia. Aunque tocamos madera, porque en la vida nunca se puede estar seguro de nada.

Este verano, tu senos lucirán más atractivos

Los senos son una de las partes más delicadas de la anatomía femenina. Su forma puede alterarse por muchas causas además de por el paso del tiempo. Una de ellas son los cambios de volumen que pueden acompañar a un embarazo, especialmente si se opta por dar el pecho al bebé. El pecho de la madre puede aumentar mucho de tamaño en estos momentos para, después, vaciarse y quedar con un aspecto flácido y algo caído.

Algo semejante ocurre con los cambios de peso. Cuando una mujer pierde mucho peso, especialmente si lo hace de forma rápida, sus pechos pueden caerse y quedar con un aspecto envejecido. Esto también puede suceder por causas de la forma natural del pecho, que hace que tenga tendencia a verse bajo.

Para arreglar esto, la cirugía estética propone una intervención que se conoce con el nombre profesional de mastopexia y a la que se llama popularmente, estiramiento de senos. Para conseguir esto, se llevan a cabo dos tareas principales: eliminar la piel sobrante y endurecer los tejidos que sostienen el seno.

El cirujano cortará la piel sobrante para recolocar la mama y también puede recortar tejidos que se han estirado y que por ese motivo no sostienen ya el peso del seno. En muchos casos, se recoloca el pezón y la aureola, haciendo que queden en una zona más elevada para que la sensación óptica de pecho elevado sea mayor.

Para muchas mujeres, esto es suficiente y sus pechos se ven ya bonitos y atractivos con esta intervención, pero en el caso de que las mamas hayan perdido mucho volumen y la piel esté excesivamente floja se puede optar por combinar esta operación con un aumento de mama.

No se trata, por lo general, de conseguir unos pechos muy grandes sino de que el pecho de la mujer tenga el aspecto y la forma original, antes de que se produjera la excesiva pérdida de volumen. Se recupera así la forma natural del pecho utilizando implantes naturales para conseguirlo.

Actualmente, los implantes pueden encontrarse con formas distintas y no tienen por qué hacer el pecho excesivamente redondo, sino que pueden tener un dibujo mucho más natural que haga que no se note en absoluto que la mujer lleva prótesis de aumento. Se consigue así un pecho bonito, que la mujer puede volver a lucir y con el que se siente cómoda y atractiva.

Este verano, presume de escote

El pecho es muy importante para cualquier mujer pero es una parte extremadamente delicada del cuerpo. Cuando aumenta de volumen de una manera rápida, sea por que se coja peso o por un embarazo y posterior lactancia, la piel debe de ceder mucho para adaptarse a la nueva forma. Pero además, tiene que soportar el peso de la mama sin tener ningún otro tipo de soporte.

Esto hace que la piel pueda acabar cediendo y el pecho comience a verse caído. Incluso cuando el peso vuelve a la normalidad puede verse más caído todavía. En este caso  la mujer no desea tener más ni menos pecho del que tiene, solo quiere ponerlo en su sitio. Y para eso está la mastopexia.

Mediante esta técnica de cirugía estética se retira toda la piel sobrante del pecho y se acomoda haciendo que recupere su forma natural. Básicamente es como un lifting en el pecho, ya que lo que se hace es quitar la piel sobrante y estirar el resto para que el seno se eleve nuevamente y no se vea flácido ni con arrugas en la piel.

Pero si además ocurre que se vuelve al perder volumen se pierde demasiado, la piel quizás ya no sea capaz de adaptarse bien y se produzca el efecto del pecho vacío. Esto es un seno que se ve como si fuera tan solo piel.

En estos casos, además del proceso de mastopexia se hace necesario utilizar prótesis mamarias. De este modo, se rellenan los senos de la mujer y estos vuelven a tener una apariencia totalmente natural.

No se trata de darles mucho volumen, sino el que la mujer originariamente tenía o el que mejor se corresponda con su cuerpo. El resultado debe de ser muy natural para que sea favorecedor al máximo.

En estos casos, los implantes suelen ponerse por debajo de la musculatura del pecho. De este modo se previene que puedan caerse nuevamente los pechos. Al hacerlo así, es necesario un periodo de adaptación un poco más largo, ya que los músculos deben de tomar su nueva forma.

Otro inconveniente de esta técnica es que el post operatorio es un poco más doloroso, pero dado que al final los implantes estarán  rodeados de músculos se garantiza que su forma será siempre bonita. La paciente no podrá saber cómo quedan realmente sus pechos hasta pasados un par de meses, que será cuando los músculos tengan su forma definitiva.