HAY QUE SABER CUANDO HACER MEJORAS

Tengo un amigo que tiene su piso un poco hecho polvo, el piso es un poco viejo pero él también tiene mucha culpa de ello, ya que no se ha molestado en ningún momento en realizar el mantenimiento necesario que un piso necesita.

 

El principal problema que tiene, y el más peligroso, es la calamitosa instalación eléctrica, y no parece que le moleste mucho, ya que lleva en muy mal estado desde hace bastantes años. Primero me decía que iba a venir a arreglarla un compañero del trabajo de su padre que sabía sobre electricidad. Ahora me lleva contando desde hace casi un año que se la va a arreglar el hijo de sus padrinos, que tienen una tienda de lámparas y supuestamente es el instalador de la tienda.

 

Pero la electricidad no es lo único que está mal en el piso de mi amigo, los muebles necesitan un rápido cambio, ya que muchos se han roto con el paso de los años, por ejemplo en el sillón donde vemos la televisión en su casa está para el arrastre, por eso ahora que llega la navidad los amigos estamos buscando un sofa barato para regalarle y tirar de una vez el que tiene, que cuando te sientas el sofá te engulle progresivamente. Las camas son otros de los muebles que se deberían cambiar cuanto antes, tiene cuatro camas y dormir, lo que se dice dormir solo le sirve una, la más grande, el resto en cuanto te tumbas el colchón hace una uve y no te puedes mover en toda la noche, os lo digo por propia experiencia.

 

La limpieza tampoco es que sea una de las virtudes de mi amigo, solamente limpia en profundidad cuando sabe que va a venir su madre a la ciudad, ya que sus padres no viven en nuestra ciudad, y se va a quedar a dormir. Ahora que se ha echado una novia nueva no le queda más remedio que tener el piso un poco más limpio de lo que lo suele tener habitualmente, ya que según me ha dicho mi amigo es un poco maniática de la limpieza.

¿Es lo mismo un sofá económico que un sofá barato?

Cuando se quiere comprar un mueble tan importante como un sofá son muchos los factores que hay que tener en cuenta. El primero es el espacio con el que contamos, ya que eso va a hacer que se descarten los sofás que no caben en el hueco o que son demasiado pequeños para llenar el hueco.

Por supuesto, también es fundamental que sean cómodos, ya que es un lugar de la casa en el que se va a descansar y por tanto tiene que ser agradable sentarse en él. Por último está el factor del precio, ya que este suele ser determinante a la hora de elegir.

Pero no es lo mismo un sofa economico que un sofá barato y la diferencia es importante. Un sofá económico es un sofá de calidad que está a buen precio. Un sofá barato es solo un sofá con un precio bajo, sin entrar a valorar la calidad del mismo. Ahorrar es importante, pero es necesario que haya calidad si queremos que dure y que resulte cómodo, por eso, recomendamos siempre que se compre un sofá que sea económico y no uno que resulte barato sin más.

Hay que fijarse en varios factores, por ejemplo si se trata de un sofá robusto. Debe de tener un buen fondo, reforzado, para que no se hunda al poco de usarlo. Y los asientos deben de ser gruesos, con una espuma firme. Si son demasiado finos al poco tiempo la espuma se habrá aplastado y será como sentarse directamente en la madera del armazón.

También hay que fijarse en el tipo de tapicería y tener en cuenta el uso que se le va a dar, si hay niños en casa y si se tienen mascotas que pueden arañar o soltar pelos en el sofá. Y ser realistas con esto, porque de nada vale decir que no se va a permitir al gato subirse al sofá si toda la vida se le ha dejado… al final sabemos que acabará haciéndose el dueño del mueble.

Aspectos como que se recline ligeramente gracias a asientos deslizantes también son importantes para aquellos que valoran mucho la comodidad y que creen que no hay nada mejor que un buen sofá en el que poder sentarse al volver a casa por la noche para ver un poco la tele y relajarse tras un duro día.