PATINAR ES UN GRAN HOBBY

Patinar es un deporte muy bueno, ya que aparte de hacer ejercicio te permite estar al aire libre, siempre que donde vayas a patinar no sea un pabellón, en mi ciudad por lo menos hay un par de pistas de patinaje al aire libre en la que puedes ir a cualquier hora del día, lo que hace que aunque tengas el día de lo más ocupado puedas ir a patinar un rato por la noche antes de irte a casa para poder dormir.

 

Personalmente me encanta patinar, ya sea con patines o con el skate. pero prefiero patinar con mis patines con cordones colores, puedo pasarme un par de horas patinando sin parar. Ahora solo me falta encontrar unos patines grandes para poder enseñar a uno de mis amigos que me ha pedido que le enseñe a patinar, y no tengo ningún inconveniente con ello, le enseñaré encantado si es lo que quiere, solo espero que tenga mejor equilibrio que el último amigo al que intenté enseñar a patinar, tenía tan poco equilibrio que no era capaz de mantenerse de pie sobre los patines sin caerse, por lo que fue inútil intentar enseñarle. Los niños y las niñas deberían de aprender a patinar desde que son pequeños, ya que así además de practicar un deporte, también aprenden a tener mejor equilibrio, y os lo digo por propia experiencia ya que yo sí que aprendí a patinar cuando tenía unos seis años, lo que me hizo tener un mejor equilibrio que otros niños, además patinar es como montar en bicicleta, una vez que aprendes no te olvidas nunca más. Si la gente aprendiese a patinar de joven, no tendríamos que ver a adultos intentando aprender cuando ya no deberían, más que nada por las caídas.

 

En las pistas de patinaje que hay en mi ciudad deberían de hacerles un mantenimiento mucho más periódico, ya que se estropean con mucha facilidad, ya que tienen que aguantar mucho uso, y el mantenimiento que le hacen no es suficiente para aguantar todo un año, el mantenimiento debería de ser más contínuo, cada seis meses por lo menos.

Convierte el mirador de tu casa en la envidia del barrio

Si echamos un vistazo a las casas de nuestro barrio, es fácil distinguir unas casas de las otras solo desde el exterior. Y es que existe una zona en algunas casas que representa mejor que cualquier otra la transición entre el exterior y el interior: hablamos de la terraza.

Lo primero que debemos tener en cuenta a la hora de organizar terrazas de viviendas es la meteorología. Si vivimos en una zona con muchas lluvias, es posible que tengamos que optar por proteger la terraza o incluso cerrarla, sobre todo si tenemos pensado usar la terraza como almacén.

Este es el segundo punto y más importante que debemos tener en cuenta a la hora de organizar la terraza: qué uso le vamos a dar. Muchas personas responden a esta pregunta de forma ambigua: lugar de descanso, para comer cuando haga buen tiempo, almacenar… A no ser que nuestra terraza sea de gran tamaño y permita organizar diferentes ambientes, lo más adecuado es centrarnos en un solo uso, o dos como máximo. Si queremos almacenar y a la vez organizar barbacoas, será demasiado engorroso. Nuestro consejo es: o una cosa u otra.

Uno de los aspectos que suele pasar más desapercibido a la hora decorar terrazas de viviendas es el de la iluminación. No hay nada como una cena en una agradable noche primaveral iluminada por juego de luces romántico. Son los detalles que marcan la diferencia.

Por supuesto, el mobiliario es clave para que la terraza luzca como se merece. Pero atención, no nos dejemos guiar solo por el aspecto cuando se trata del mobiliario de la terraza. En este caso también es importante la durabilidad. Hay que tener en cuenta que son elementos que estarán a la intemperie, con la que aspectos como la luz directa del sol o la humedad podrán hacer mella en los mismos.

Y no nos olvidemos de la plantas. Es otro de los elementos más importantes de una terraza y es lo que, a veces, le da ese toque natural que distingue la terraza del resto de la casa, como si estuviéramos fuera de casa, pero dentro de nuestro domicilio.