El refugio en el horizonte: Navegando a las islas Cíes desde Baiona

Hay días en los que el peso de lo digital se vuelve casi físico. Cuando pasas la semana entera entre auditorías SEO, configurando complejas arquitecturas web y gestionando las estrategias de la agencia, el cerebro acaba pidiendo una tregua a gritos. Necesitas apagar los monitores, silenciar las notificaciones y buscar un horizonte que no esté delimitado por los marcos de una pantalla. Para mí, esa vía de escape tiene un nombre claro y una ruta inmejorable: zarpar en barco islas cies desde baiona.

Aunque desde mi piso en Vigo tengo la estación marítima a un paso, conducir hasta Baiona para tomar el barco tiene un encanto particular. Es un pequeño ritual de transición. Dejas atrás el pulso acelerado e industrial de la ciudad y te adentras en esa villa marinera de ritmo pausado, custodiada por la imponente fortaleza de Monterreal. Caminar por el paseo de madera temprano por la mañana, con el olor a salitre impregnando el aire y el tintineo de los mástiles de los veleros como única banda sonora, es el preámbulo perfecto. Cuando finalmente pisas la cubierta y el catamarán suelta amarras, sientes que, con cada metro que te alejas de la costa, también se van quedando en tierra las urgencias de los clientes.

La travesía desde la bahía baionesa es, probablemente, la más espectacular. Al dejar atrás la protección del rompeolas, el barco se asoma casi de inmediato a la inmensidad abierta del océano Atlántico. El viento frío te golpea la cara con esa fuerza indomable tan gallega, despejándote la mente de un solo plumazo. Me gusta quedarme en la cubierta exterior, apoyado en la barandilla, observando cómo la silueta agreste del archipiélago va creciendo en el horizonte. Es fascinante cómo la naturaleza tiene la capacidad de reubicar nuestras prioridades; frente a la inmensidad de ese mar azul oscuro, cualquier problema de código o caída en los rankings de búsqueda se vuelve completamente insignificante.

A medida que la embarcación se aproxima, la dureza rocosa de la vertiente oeste deja paso a la belleza serena de la cara este. Ver aparecer la medialuna perfecta de la playa de Rodas, con su arena finísima y sus aguas de un turquesa que parece irreal, nunca deja de sobrecogerme, por muchas veces que haga este trayecto. El sonido de los motores disminuye, el barco se desliza con suavidad hacia el muelle y, de repente, el tiempo parece suspenderse.

Poner un pie en las Cíes es confirmar que el viaje, una vez más, ha cumplido su propósito. No hay coches, ni prisas, ni el ruido constante del asfalto. Es un entorno protegido que te obliga a bajar las revoluciones y a caminar al ritmo que marca la naturaleza. Por la tarde, cuando emprendo el camino inverso y veo las islas empequeñecerse en la estela de espuma del barco de vuelta a Baiona, el cansancio físico en las piernas es notable, pero mi sistema interno está completamente reseteado. En nuestra rutina hiperconectada, saber que tenemos este anclaje a la realidad a tan solo un breve trayecto por mar es nuestro mayor privilegio.

Hacer una reserva para la Isla de Ons

Realizar una reserva isla de ons es un paso esencial para quienes desean disfrutar de este enclave natural situado en el Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Illas Atlánticas. Debido a su alto valor ecológico y a las medidas de conservación establecidas, el acceso está regulado, lo que hace imprescindible planificar la visita con antelación.

La Isla de Ons, perteneciente al municipio de Bueu, recibe un número limitado de visitantes diarios, especialmente durante la temporada alta. Este control permite proteger su entorno natural, preservar su biodiversidad y garantizar una experiencia más tranquila para quienes la recorren. Por ello, la reserva se convierte en un requisito fundamental antes de organizar el viaje.

El proceso de reserva suele comenzar con la solicitud de autorización de acceso al parque nacional. Este permiso es obligatorio para poder desembarcar en la isla y puede tramitarse a través de los canales oficiales del parque. La solicitud incluye datos personales del visitante, la fecha prevista de la excursión y el número de personas que realizarán la visita. Una vez aprobada la autorización, el sistema genera un código que será necesario para adquirir el billete del barco.

Tras obtener la autorización, el siguiente paso es reservar el transporte marítimo. Varias navieras autorizadas operan rutas hacia la isla desde distintos puertos de las Rías Baixas, como Bueu, Portonovo, Sanxenxo o Vigo. La disponibilidad de plazas puede variar según la demanda, por lo que es recomendable realizar la reserva con varios días o incluso semanas de antelación, especialmente en verano o en festivos.

Durante el proceso de reserva del barco, el visitante debe seleccionar la fecha, el puerto de salida y el horario disponible. En muchos casos, los billetes están vinculados a la autorización previamente obtenida, por lo que ambos trámites deben estar coordinados. Una vez confirmada la compra, el viajero recibe un billete electrónico o físico que deberá presentar el día del embarque.

La planificación anticipada no solo garantiza el acceso a la isla, sino que también permite organizar mejor la experiencia. Quienes realizan la reserva con tiempo pueden elegir horarios más cómodos y evitar imprevistos relacionados con la alta demanda. Además, esto facilita la preparación del viaje, teniendo en cuenta aspectos como la meteorología o el tipo de actividades que se desean realizar en la isla.

Es importante tener en cuenta que las condiciones del mar pueden influir en la operativa de los barcos, por lo que en ocasiones los horarios pueden sufrir modificaciones o cancelaciones. Por este motivo, se recomienda revisar la información actualizada antes del día de la visita.

Una vez completada la reserva y realizado el viaje, los visitantes pueden disfrutar de los senderos, playas y paisajes naturales de Ons, siempre respetando las normas del parque nacional. La regulación del acceso contribuye a mantener la isla en un estado de conservación óptimo, lo que permite que la experiencia sea más auténtica y sostenible.

Hacer una reserva en la isla de ons es un proceso sencillo pero imprescindible que combina planificación, organización y respeto por el entorno natural. Gracias a este sistema, es posible disfrutar de uno de los espacios naturales más valiosos de Galicia de manera ordenada y responsable.

Mejores destinos de ecoturismo en Pontevedra

Es una de las provincias con más naturaleza y biodiversidad. Un vistazo a las marismas, parques, cascadas salvajes y calas pontevedra ayuda a entender su impacto en el ecoturismo, una modalidad basada en la exploración, el disfrute y el aprendizaje a través de entornos naturales.

Frente al turismo de sol y playa, el litoral pontevedrés ofrece algo más: sus calas proporcionan un contacto más íntimo y directo con la naturaleza, sin el bullicio ni las distracciones que sufren los arenales más turísticos. Un buen ejemplo es Caneliñas, una cala de aguas claras y arenas blancas que ostenta la Bandera Azul. Este galardón también ondea en Paxariñas, O Espiñeiro y otras calas de Sanxenxo.

En la ría de Aldán, las calas de Sartaxens y Pipín brindan un entorno acogedor y resguardado. Sus orillas tranquilas, rodeadas de pinares, invitan a relajarse. En O Grove y otras partes del ‘Caribe Gallego’, destacan A Lanzada y Pedras Negras.

La Xunqueira de Alba recibe el sobrenombre de «pulmón verde» por su proximidad con el centro urbano de la capital provincial. Estas setenta hectáreas de marismas y humedales aprox. albergan senderos idóneos para realizar trekking y ciclomontañismo en plena naturaleza. Para el aficionado a la ornitología, este enclave tiene un marcado interés por la presencia de colonias acuáticas.

La ‘llamada’ de la naturaleza continúa en el Monte Aloia. Las vistas panorámicas de este parque natural de Tui hacen que la visita merezca la pena. Sobresalen los miradores de O Castelo, la Gran Cruz y de Ingeniero Areses, así como la Capilla de San Julián o la muralla ciclópea. Su extensa red de caminos tampoco decepciona al público senderista.

Las escapadas ecoturísticas también se detienen en Fornelos de Montes, concretamente en la cascada o fervenza de Casariños. Sus saltos de agua casi verticales agregan una nota exótica a su entorno, rodeado de una densa vegetación ribereña.

Hacer un viaje con destino a Ons: naturaleza, mar y tradición gallega

La isla de Ons, situada en la ría de Pontevedra y perteneciente al Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia, se ha consolidado como uno de los destinos más especiales para quienes buscan combinar naturaleza, mar y autenticidad. Hacer un viaje con destino Ons es una oportunidad para descubrir un entorno protegido que conserva la esencia de la vida marinera y una riqueza paisajística difícil de igualar.

Acceder a la isla requiere organización previa, ya que el número de visitantes diarios está limitado para garantizar la preservación de su ecosistema. Para ello, es necesario solicitar una autorización de acceso a la Xunta de Galicia y, posteriormente, reservar los billetes de barco con alguna de las navieras que operan desde puertos como Bueu, Sanxenxo o Portonovo. El trayecto dura menos de una hora y, durante la travesía, el viajero puede disfrutar de vistas privilegiadas de la ría.

Una vez en Ons, el visitante se encuentra con un espacio natural que invita a recorrerlo a pie. Sus senderos señalizados permiten adentrarse en miradores espectaculares, acantilados impresionantes y calas tranquilas donde el mar Atlántico muestra toda su fuerza. Entre las rutas más destacadas se encuentra la que lleva al mirador de Fedorentos, desde donde se aprecian vistas panorámicas inolvidables, o el recorrido hacia el Buraco do Inferno, una profunda sima natural vinculada a antiguas leyendas marineras.

Las playas de Ons son otro de sus grandes atractivos. La playa de Melide, de arena fina y aguas cristalinas, es ideal para quienes buscan tranquilidad en un entorno salvaje. Otras, como la de Area dos Cans o Canexol, se encuentran más próximas al pequeño núcleo habitado y resultan perfectas para combinar el baño con un paseo por el puerto.

Pero un viaje con destino a Ons no estaría completo sin descubrir su faceta más cultural y gastronómica. La isla cuenta con una pequeña comunidad de vecinos que mantiene vivas las tradiciones pesqueras y que ofrece al visitante la posibilidad de degustar platos típicos gallegos, como el pulpo “á feira”, servido en restaurantes familiares que forman parte del encanto local.

En definitiva, hacer un viaje con destino a Ons es sumergirse en un entorno donde la naturaleza se une a la hospitalidad gallega. Con la organización adecuada y la disposición a disfrutar sin prisas, la experiencia se convierte en una escapada única, perfecta para quienes desean desconectar del ritmo urbano y reencontrarse con la esencia del Atlántico.

4 ventajas del camping para viajes en pareja 

  1. Es una manera económica de viajar. Los campings pueden ser una excelente forma de viajar sin tener que entrar en gastos como los hoteles o los restaurantes, que se llevan la mayor parte del presupuesto. Las tiendas de menor tamaño, las más utilizadas para parejas, no tienen especial complicación a la hora de montarse y son extremadamente baratas, así como ligeras.

2.Escoge campings con buenos baños. Infórmate de si se permite llevar un pequeño fogón que funcione con una botella de gas para cocinar platos sencillos. De esta forma, se cuenta con el máximo de comodidades en el menor espacio. En el caso de que no se permita o que no merezca la pena cargar con el fogón porque la estancia es corta, puedes llevar algunas conservas y pan de molde para arreglar cenas sin tener que gastar tanto en comprar comida fuera. De esta forma, podrás cenar de manera saludable sin tener que cargar con demasiadas cosas.

  1. La convivencia es total. Si lo que buscas es saber cómo te sientes con tú pareja antes de convivir de manera definitiva, esto va a ser una prueba muy buena ya que la convivencia en una tienda es muy intensa al no contar con espacios privados para cada una de las personas, especialmente si cuadra un día de mal tiempo en el que no se pueda hacer vida exterior. Y si ya sabes que tu pareja es la persona con la que quieres estar, podrás disfrutar de unos días en los que estaréis más unidos que nunca, compartiendo cada momento. Ideal para recuperar el tiempo perdido cuando no vivís juntos o estáis en diferentes ciudades y también para disfrutar de una intimidad muy agradable sin horarios ni obligaciones, al contrario de lo que sucede en casa. 

Algunas parejas buscan en estos viajes una forma de volver a estar a solas, dejando a los niños con los abuelos para reencontrarse y afianzar los vínculos como pareja, más allá de su papel de padres. 

4.Permiten estar en la naturaleza. Las tiendas permiten viajar por lugares naturales, que no permiten pernoctar de otra forma, caso de Illas Cíes, donde la única forma de poder quedarse a pasar la noche es en su camping porque no hay apartamentos ni hoteles y tampoco está permitida la acampada libre. El camping es muy moderno e incluso puedes reservar una tienda sin tener que llevar la propia.

Una noche bajo las estrellas en el camping de Ons

Siempre había soñado con dormir en una isla, rodeado del mar y del silencio, pero sin perder del todo las comodidades básicas. Cuando descubrí que en la isla de Ons existía un camping, supe que tenía que probarlo. No se trataba solo de pasar una noche fuera de casa, sino de vivir la isla de una manera distinta, más auténtica y cercana.

Llegar ya fue una aventura. Tras el viaje en barco desde Bueu, con el viento marino golpeándome la cara y el azul del Atlántico extendiéndose hasta el horizonte, desembarqué en el pequeño puerto. Desde allí, un camino me condujo hasta la isla de ons camping, situado en una zona tranquila, rodeada de naturaleza y con unas vistas espectaculares al mar. Al registrarme, el personal me explicó las normas básicas y me dio algunas recomendaciones para aprovechar la estancia.

Montar la tienda resultó sencillo, sobre todo porque el terreno estaba preparado para ello. Lo que más me sorprendió fue el ambiente: familias, grupos de amigos y parejas compartiendo la experiencia, todos con ese aire de complicidad que surge cuando se acampa. El sonido de las gaviotas, el olor a salitre y la brisa fresca creaban una atmósfera especial que no se encuentra en un hotel.

Pasar el día en la isla fue otro regalo. Caminé hasta la playa de Melide, me bañé en aguas cristalinas y recorrí senderos que ofrecían panorámicas espectaculares. Saber que, al final de la jornada, no tenía que regresar al continente sino que podía quedarme allí, me dio una sensación de libertad enorme.

La noche fue, sin duda, lo mejor. Después de cenar algo sencillo frente a mi tienda, me tumbé a mirar el cielo. Nunca había visto tantas estrellas juntas. La falta de luces artificiales convirtió el firmamento en un espectáculo inolvidable. El murmullo constante del mar fue la banda sonora perfecta para dormir.

Al día siguiente, despertarme con el sol asomando por el horizonte y el canto de las aves marinas fue mágico. Desayunar al aire libre, con el Atlántico de fondo, me hizo comprender que la experiencia del camping de Ons no es solo una manera de alojarse: es una forma de vivir la isla desde dentro, conectando con su esencia natural.

Me fui con la promesa de volver. Porque acampar en Ons no es solo pasar una noche, es llevarse a casa un recuerdo que huele a mar, sabe a aventura y brilla como las estrellas que iluminan su cielo.

Galicia, destino de vacaciones

Galicia se ha convertido en el destino de vacaciones de cientos de personas no solo de nuestro país, sino también más allá de nuestras fronteras. Son muchas las cosas que este lugar del noroeste de la península puede ofrecer a sus visitantes. Tantas, que es casi imposible no encontrar un punto de interés en Galicia.

Para quienes buscan tranquilidad y paz, el interior de Galicia es ideal para disfrutar de vacaciones. Hay lugares, como la llamada Ribeira Sacra, en los cuales el turismo crece, pero todavía no está masificado. Por eso, es posible encontrar aldeas que se han convertido en lugares de vacaciones ideales para quienes quieren estar en medio de la naturaleza. En algunos puntos, ni siquiera hay señal de Internet. Lo mismo que sucede en otros lugares de montaña como Os Ancares. 

Si se busca un turismo de playa y de sol en Rías Baixas se encuentra fácilmente este objetivo. Hay lugares de todo tipo, desde pueblos pequeños que durante el invierno tienen una población muy reducida pero que llegado el verano triplican y hasta cuadriplican la población. Además de las playas, ofrecen una hostelería muy completa y muchas ofertas de ocio.

En los últimos tiempos, se han puesto de moda los lugares un poco más escondidos, aunque ya han dejado de estarlo tanto. Tener como destino Ons es una alternativa en la lista de cada vez más personas, sea para disfrutar de varios días, sea para pasar un solo día especial.

No todo el mundo entiende las vacaciones como sol y playa. Para quienes quieren compras y disfrutar de la vida en la ciudad, las dos alternativas más importantes son A Coruña y Vigo. En ambas ciudades se puede disfrutar de centros comerciales, teatros, exposiciones y vida nocturna muy activa. Además, ambas cuentan con playas para poder combinar las dos formas de entender las vacaciones sin tener que renunciar a nada.

Ciudades como Lugo o como Ourense ofrecen la esencia urbanita, pero en un tamaño más reducido. Durante el verano, Lugo es la opción favorita por tener un clima algo más suave mientras que Ourense se está convirtiendo en un destino perfecto en invierno gracias a sus termas, en las que es toda una experiencia sumergirse cuando hace frío, disfrutando del contraste de temperaturas y de un rito que se remonta, al menos dos milenios atrás y que no ha perdido nada de atractivo desde entonces.

¿Dónde alojarse cerca de las Islas Atlánticas de Galicia?

Las Islas Atlánticas comprenden un espacio protegido de casi nueve mil hectáreas en las provincias de La Coruña y Pontevedra. Explorar en un solo día sus distintas islas y archipiélagos (Ons, Cíes, Sálvora y Cortegada) es casi imposible, y por ello la mayoría de los viajeros optan por alojarse en el interior de este Parque Nacional o en sus municipios cercanos. Al examinar la oferta de ons hotel y pensiones, Casa Checho figura entre las opciones más populares.

A escasos metros de la playa de las Dornas, este restaurante destaca por su situación privilegiada, con nueve habitaciones en primera línea, equipadas con servicios y comodidades que impiden que el huesped eche de menos la civilización. Porque este establecimiento está en el mismo centro de Ons, a unos diez kilómetros del litoral gallego.

En las Islas Cíes, en cambio, no es posible encontrar más que un camping, en la isla del Faro. Para disfrutar de mayores lujos, el turista dispone del cercano Hotel Attica21, de cuatro estrellas, junto a la playa viguesa de Samil. Sus ciento sesenta habitaciones disponen de baño, balcón, televisión por satélite o aire acondicionado, entre otras prestaciones.

Más al norte, el Hotel Airiños se ubica en Cangas de Morrazo, a pocos kilómetros de las islas Cíes y Ons. Este tres estrellas ofrece unas cincuenta habitaciones se distinguen por sus comodidades, parqués de madera y facilidades para huéspedes con movilidad reducida. En la península de Monterrea, al sur de las Cíes, el Parador de Baiona se presenta como una alternativa rústica y acogedora, con un centenar de habitaciones equipadas con WiFi y otros servicios.

Para alojarse cerca de Sálvora u Ons, el Hotel Carlos I Silgar es una opción inmejorable. Este cuatro estrellas de Sanxenxo alberga ciento treinta habitaciones con todas las comodidades, situadas a medio kilómetro del puerto deportivo de este municipio.

¿Por qué todo el mundo quiere hacer la ruta del Faro en Cíes?

En las Cíes existen cuatro rutas de senderismo muy bien señalizadas y que aparecen marcadas en todos los mapas. Pero hay una que suele atraer a la gran mayoría de visitantes, la llamada Ruta del Faro da Porta o, como se le conoce popularmente, la ruta islas cíes faro.

La ruta es la más larga de las cuatro, pero tiene algunos detalles que la hacen la más deseada. Para empezar, al bajarse del barco y ya pegados a la caseta de información que nos recibe, podemos comenzar esa ruta. Tomando un camino a la izquierda de la caseta podemos cruzar hacia la isla del Faro, que es la que vamos a recorrer en la ruta. Este cruce ya es especial porque se hace pasando sobre un dique que une ambas islas y que lleva ahí desde el siglo XIX. Además, el agua de esta zona es tan transparente que hay días en los que incluso se pueden ver peces mientras se pasa de un lado al otro.

Solo vamos a llevar un ratito caminando cuando ya nos vamos a encontrar con otro de los motivos de la popularidad de esta ruta: veremos a un lado las dunas de la playa de Rodas y justo de frente un bonito bosque. El contraste es de gran belleza y la mayor parte de la gente se para para disfrutarlo unos minutos. Tras pasar por el camping vamos a encontrarnos el Centro de Interpretación en el que a veces tendremos la suerte de encontrar exposiciones. Es una buena excusa para detenerse si no tenemos prisa y disfrutar de la misma. Y es que pocos metros más adelante, comienza el ascenso, la parte más dura de la ruta.

A mitad de camino del ascenso está la Pedra da Campá (Piedra de la Campana) que no es otra cosa que una roca perforada por la acción del viento y el salitre y que tiene una forma muy bonita. Cerca hay una zona ideal para poder ver pájaros y está perfectamente señalada para que no haya pérdida. Se pueden ver, sobre todo, gaviotas y cormoranes. Y, más que verlos, podrás escucharlos porque son animales muy ruidosos.

Cerca de la cima hay otro desvío que nos lleva al Castro de As Hortas, un castro de la Edad de Bronce. El último tramo es el más duro, en zigzag. Pero merece la pena porque una vez arriba vamos a ver romper las olas desde una altura de 175 metros y el panorama de la ría de Vigo y del Morrazo es absolutamente impresionante.

Todo el mundo últimamente viaja a Galicia: Un destino turístico en auge

En los últimos años, Galicia se ha consolidado como uno de los destinos turísticos más populares de España, atrayendo a miles de viajeros de todas partes del mundo. Desde sus impresionantes paisajes naturales hasta su rica historia cultural, pasando por su gastronomía única, Galicia ofrece una experiencia turística completa que combina lo mejor de la tradición con las maravillas de la naturaleza. ¿Qué es lo que ha convertido el destino Galicia favorito de muchos turistas? 

  1. Paisajes espectaculares y naturaleza en estado puro

Una de las principales razones por las que Galicia se ha convertido en un destino popular es su naturaleza exuberante. Con una costa impresionante que se extiende a lo largo del Océano Atlántico, los viajeros pueden disfrutar de las hermosas playas de la Costa da Morte, las Rías Baixas o la famosa playa de las Catedrales en Lugo. Los paisajes de la región, repletos de verdes montañas, valles fluviales y parques naturales, proporcionan un ambiente perfecto para los amantes del senderismo y los deportes al aire libre. Además, el clima fresco y la vegetación autóctona hacen que Galicia sea un lugar ideal para quienes buscan escapar del calor extremo de otras zonas más turísticas del país.

  1. Rica herencia cultural e histórica

Galicia es una tierra de leyendas y tradiciones. Su historia se remonta a tiempos prehistóricos, y sus monumentos, castillos y aldeas ofrecen una inmersión única en el pasado. El Camino de Santiago, uno de los mayores destinos de peregrinación mundial, atrae a miles de viajeros cada año. Santiago de Compostela, con su famosa catedral, es el epicentro de esta ruta, y no solo los peregrinos disfrutan de su ambiente espiritual, sino también aquellos interesados en su arquitectura medieval y su vibrante vida urbana.

Además, las pequeñas localidades gallegas, como Ourense, Lugo y A Coruña, conservan el encanto de los pueblos tradicionales con sus calles empedradas, mercados locales y festivales que celebran la cultura gallega.

  1. Gastronomía única y sabrosa

Galicia es famosa por su gastronomía, especialmente por su marisco. Los turistas acuden a la región para disfrutar de platos típicos como el pulpo a la gallega, las empanadas o los percebes. Las rías gallegas son la fuente de algunos de los mariscos más sabrosos del mundo, y los restaurantes locales ofrecen experiencias culinarias de primer nivel. Además, los turistas pueden explorar los vinos gallegos, como el Albariño, que gozan de una creciente popularidad en el mercado internacional.

  1. La tranquilidad y la autenticidad

A diferencia de otras regiones más masificadas de España, Galicia ha mantenido un aire de autenticidad que atrae a los turistas en busca de un viaje tranquilo y menos saturado. Las pequeñas localidades gallegas ofrecen un ambiente relajado y auténtico, lejos de las grandes aglomeraciones. En Galicia, los turistas pueden disfrutar de una atmósfera relajada, ideal para desconectar del estrés y disfrutar de la tranquilidad que caracteriza a esta región.

Galicia se ha convertido en un destino turístico en auge por su combinación de belleza natural, rica historia, tradición cultural y una gastronomía incomparable. Ya sea para caminar por el Camino de Santiago, disfrutar de sus paisajes de ensueño, o degustar su deliciosa comida, Galicia ofrece una experiencia única que atrae a más y más turistas cada año. Si estás buscando un lugar para descubrir lo mejor de la naturaleza y la cultura española, Galicia es, sin duda, un destino que no puedes dejar pasar.