Granada, una ciudad que no te puedes perder

Visitar Granada es toda una experiencia más allá de los lugares emblemáticos que todo el mundo conoce. La ciudad y su ambiente son en sí una bonita vivencia que es recomendable aprovechar al máximo. Y, para conseguir exprimir todo el partido a nuestra visita, lo mejor es reservar parking en Granada, no tomar el coche más que para ir a lugares alejados y caminar mucho por la ciudad para conocer esos lugares que los turistas no suelen visitar pero que transmiten la esencia de la ciudad.

Por ejemplo, en el barrio de Albaicín están los baños árabes de El Buñuelo. No podemos decir que no sean conocidos, pero no a la altura de otros espacios, por lo que no te vas a encontrar las aglomeraciones de gente típicas. Sin embargo, estos baños del siglo XI son arquitectura de al-Ándalus en esencia pura y es uno de los edificios más antiguos conservados en la zona.

En este mismo barrio puedes disfrutar también de la Casa de Zafra, un poco más moderna, del s. XIV. Es por tanto de la época nazarí y tiene la belleza típica de las construcciones de la época. En esta casa está el Centro de Interpretación de Albaicín, por lo que merece la pena la vista, especialmente los domingos ya que es gratis.

Y sin salir de este barrio, tenemos el Palacio de los Olvidados, del s. XVI. Recorremos así una gran parte de la historia de la ciudad en orden cronológico. Situado a los pies de la Alhambra, este palacio contiene un museo dedicado a la Inquisición. Suele contar con exposiciones y con actividades culturales, así que no dudes en consultar la agenda antes de visitarlo. Desde el mirador, tendrás fascinantes vistas de la Alhambra.

¿Qué te parece este fascinante paseo que te deja a los pies de la Alhambra para que puedas realizar la visita más famosa de Granada? Pues rutas como esta son posibles dejando el coche y caminando por una ciudad que tiene tesoros en todas sus esquinas y que puedes recorrer sin cansarte de descubrir más y más sobre su historia, íntimamente unida a al-Andalus. 

Por supuesto, entre visita y visita no dudes en hacer una parada para disfrutar de un refresco y de algún aperitivo típico para reponer fuerzas y continuar con tu bonito paseo, que hará que te lleves el mejor recuerdo de Granada.